Las Empresas Mineras, los
reclamos y la desconfianza en la protección Medio Ambiental en el Perú
Próximamente el Ministerio de Energía y Minas (MEM) deberá pronunciarse sobre la solicitud de ampliación del PAMA (Programa de Adecuación al Medio Ambiente) de la Empresa Doe Run Perú, que ha generado una enorme ola de protestas en la ciudad de la Oroya.
En un mundo civilizado y solidario, todos los ciudadanos esperamos que las empresas actúen con responsabilidad social. Sin embargo, son las autoridades quienes tienen que supervisar que antes de que inicien sus labores, primero no hagan daño (“primum non nocere”). Primer y trascendental principio que rige el acto médico en el mundo entero y también debe sustentar el accionar de todas las empresas y los profesionales que las dirigen.
En
ese sentido, es momento de preguntarse ¿Es
lícito y ético “premiar” a una empresa por sus
incumplimientos y enviar mensajes desmotivadores a las empresas responsables?,
¿Por qué han aumentado los conflictos
entre las empresas mineras y las poblaciones circundantes?, ¿Las autoridades en
nuestro país cumplen su papel protector y fiscalizador con relación al Medio
Ambiental y la Salud?, ¿Por qué la ciudadanía ha perdido la confianza en las
autoridades del MEM y el MINSA?. Después del enorme incremento del precio de
los minerales ¿Es justificable que las empresas mineras no inviertan en la
protección del medio ambiente y la salud?
La Asociación Médica Peruana a continuación expondrá sus puntos de vista a partir de una revisión de los hechos, los informes emitidos por representantes de Doe Run, los “Activistas en medio ambiente” y la posición de la comunidad afectada, referida en los últimos días, en conocidos diarios de circulación; con el ánimo de hacer una critica constructiva y evitar daños irreversibles difíciles de controlar posteriormente.
El complejo metalúrgico de la Oroya, pertenece a una antigua empresa que ha venido realizando procesos de fundición y refinería desde 1922. Primero, a cargo de una empresa americana, después bajo la dirección estatal y finalmente a cargo de Doe Run. Por lo tanto, es obvio que esta empresa haya heredado pasivos ambientales de 80 años y que actualmente tiene que corregir, para beneficio de las comunidades afectadas y para la protección del medio ambiente.
En 1993, la OMS estableció un “Programa Especial de Protección del Medio Ambiente para países en vías de desarrollo”. Para ser modificado de acuerdo “a las mejoras existentes en el manejo económico y el avance de la tecnología”.
La Asociación Médica Peruana desde un punto de vista técnico y ético se pregunta, ¿por qué la OMS creó un doble estándar, normas estrictas para la Protección Medio Ambiental y la Salud en países desarrollados y normas muy laxas para los otros?. Cuando todos los expertos conocemos que los tóxicos, los contaminantes (como el azufre, los metales pesados, los hidrocarburos, el material particulado, etc.) son tóxicos por sus características químicas intrínsecas, no por el entorno geográfico.
Los médicos, capacitados en ciencias básicas, conocemos del daño cerebral irreversible provocado por los niveles elevados en sangre (mayores a 10 miligramos por decilitro) de metales pesados (como plomo, mercurio, arsénico, etc.) en las personas más vulnerables, como son, nuestros niños por sus cerebros en formación.
En ese sentido es inaceptable conformarnos con lo propuesto por Doe Run que pretenden por tercera vez, prorrogar el PAMA e imponer un cronograma donde los niños de la Oroya hasta el año 2011, mantengan niveles de plomo por encima de los niveles permisibles según la OMS (ver cuadro del Diario La Primera 17.05.06, página 12).
Algunos “activistas medio ambientales” han sugerido la necesidad de una prorroga del PAMA, para no dar “una terrible señal para los inversionistas”. La Asociación Médica Peruana cree en la inversión extranjera, a través de empresas con responsabilidad social, para crear más puestos de trabajo y mejorar las condiciones socioeconómicas de los peruanos. Sin embargo lamentamos profundamente que en la actualidad en nuestro país, se pretenda dar prioridad sólo a la economía de algunas empresas, antes que la protección del medio ambiente, la vida y la salud.
Por lo tanto la única manera de que terminen los reclamos y se pueda recuperar la confianza de la ciudadanía en las autoridades del Estado Peruano, es dando señales claras del cumplimiento eficaz, oportuno e imparcial de su misión, haciendo respetar las leyes y defendiendo los derechos de los ciudadanos, especialmente de los más pobres y vulnerables.
Finalmente es bueno recordar que el cuidado del medio ambiente, tiene que ver con la preservación del planeta y el futuro de todas generaciones venideras.
Dra. Flora Luna Gonzales
Médico Pediatra
Profesora Universitaria de Ciencias Básica (Química y Biología molecular)
Profesora Universitaria de Nutrición Infantil
Magíster en Gerencia de Servicios de Salud
Miembro del Comité de Vigilancia del Acto Médico de la AMP